Sofá y palomitas | 1 JUN 2019

Robin Williams, el entrenador de Cambridge que asesora al remo español

El entrenador galés Robin Williams, que fue preparador de Cambridge y ganó dos oros olímpicos con las británicas Helen Glover y Heather Stanning, trabaja con la Federación Española de Remo desde hace dos años.

Para Robin Williams todos los caminos llevan a Lucerna. Pisó esta ciudad suiza por primera vez en 1978 y pensó: "volveré aquí a remar algún día". Su idilio con el deporte que ha marcado su vida comenzó unos años antes, en su Gales natal: "era un sitio idílico, un ambiente perfecto para enamorarse del remo". Y menciona "ríos, salmones y colinas". Aquellos primeros años fueron los de probar, equivocarse. El profesionalismo aún estaba lejos y tenía un paso intermedio: la universidad. "Fui a la Universidad en Londres y el club de remo de la propia universidad era tan serio y profesional que me permitió prepararme para ser atleta internacional. Empecé a representar a Gran Bretaña en ese momento", cuenta. Desde entonces, una vida como remero o como entrenador de remo; con Lucerna como lugar de retorno durante casi cada uno de los 40 años que sucedieron a su primer encuentro.

Lucerna y su lago - a escasos 15 minutos del centro de la ciudad - son lugar sagrados para todos los amantes de este deporte. Este 2019 alberga el Campeonato de Europa de remo pero es tradicionalmente popular por ser escenario de la tercera Copa del Mundo de la especialidad. Por eso y por su entorno los remeros la bautizaro como "La Catedral" de su deporte. Estos días Robin Williams asesora a la Federación Española de Remo y a sus deportistas y técnicos en el Campeonato de Europa que se celebra aquí. Pero antes trabajó para ganarse la reputación que ahora le contempla.

Como deportista fue campeón del mundo U23 en el ocho pesado. Después, en categoría absoluta ganó dos medallas mundiales: una de plata y otra de bronce en el cuatro sin ligero. Las dificultades que pudo encontrarse entonces empezaron a determinar su posterior carrera como entrenador: "Las condiciones no eran la mejores y eso supuso una influencia a tener en cuenta en mi posterior carrera como entrenador; hay que facilitar el camino y evitar las equivocaciones", relata un Robin que también confiesa que se quedó con "la pena de no haber ganado un oro Mundial como competidor".

Se convirtió en entrenador "casi por accidente". Una escuela de remo en Londres primero y el prestigioso London Rowing Club después. Pero fue en 1994 cuando los focos le apuntaron: iba a dirigir a la Universidad de Cambridge en la regata ante su homónima de Oxford. Once años más tarde el balance era para sacar pecho: siete victorias y cuatro derrotas después de pasar más de una década entrenando durante seis meses al año a jóvenes universitarios para rendir (y ganar) la regata más prestigiosa del mundo. Pero todo tiene un fin: "Después de Cambridge llegó un punto en que decidí que quería volver a entrenar a nivel internacional". Y en 2005 llegó la Federación de Gran Bretaña. Un gigante ausente de éxitos en remo que en los 10 años precedentes a la llegada de Robin Williams no había conseguido clasificar un barco en clase olímpica para una final A. "Fue un reto", confiesa Robin. Y continúa: "En 2007 conseguimos una medalla de oro en el cuatro sin ligero. Un año más tarde, el doble scull ligero masculino ganó la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Pekín y, aunque yo no era el entrenador, sí estaba dentro del equipo". "Fue un cambio en los resultados, pero sobre todo cambiaron el proceso, el pensamiento y la actitud". Un mismo mantra que, desde una posición distinta, pretende inculcar ahora al equipo español.

Y por si alguien pensaba que la historia contada hasta ahora era insuperable a nivel de éxito no ha oído hablar del trío formado por Helen Glover, Heather Stanning y nuestro protagonista, Robin Williams. La pareja británica ganó con Robin como entrandor sendas medallas de oro en los Juegos Olímpicos de Londres 2012 y Río de Janeiro 2016, además de cuatro oros en Campeonatos del Mundo: "Yo fui su entrenador, pero ellas me enseñaron mucho a mí". Le gustaba tanto su trabajo que su dedicación era casi absoluta: "Siete días a la semana durante todas las semanas del año". Y entonces, después de ser nombrado Miembro de la Real Orden del Imperio Británico por sus incontables éxitos, decidió dejarlo "en consideración a su familia". Un año de navegación - a lo que él llama vacaciones- con su esposa y su propio barco recorriendo el Mediterráneo desde Gales a Grecia. Después apareció la Federación Española de Remo.

"Queríamos que los entrenadores nacionales fuesen los que pudiesen llevar a cabo todo el proyecto, pero también queríamos que hubiera una figura de un asesor internacional, que era clave para aportarnos la experiencia y el bagaje que a nosotros podía faltarnos. Yo conocía a Robin de verlo en las regatas. Desde que le propusimos la idea le gustó mucho. Hicimos una primera reunión en Sevilla. Y hasta hoy"Daniel Rodríguez, jefe de entrenadores de la Federación Española de Remo, resume cómo surgió la idea de poder incorporar a Robin al equipo.

"Tuve una conversacion con la Federación Española de Remo en la que surgió la posibilidad de trabajar con el equipo español. Pensé que era una opción muy interesante. Es una dirección diferente en mi vida, con un país y una estructura de trabajo diferentes, como consultor, pero con una idea que me gustó mucho". Y resume su función: "Trabajo con los entrenadores, también con los deportistas. El objetivo es ordenar el proceso: cómo vamos a transmitir el mensaje para que haya consistencia en los métodos y en la comunicación. Los entrenadores españoles son muy buenos y sus deportistas ahora creen que es posible". Robin Williams destaca algunos momentos en el cambio de mentalidad del equipo español: "Cuando Aina Cid y Anna Boada ganaron el bronce en el Campeonato del Mundo fue un momento muy emotivo para todos. Y eso podemos repetirlo y mejorarlo. Igual que con el bronce en la Copa del Mundo de Javier García y Jaime Canalejo. Es contagioso; si sus compañeros ven que se puede creerán que se puede. Lo más importante es el camino. Los países que parecen ser superiores igual no lo son, pero hacen las cosas básicas muy bien y tienen la creencia de que pueden ganar".

La historia de Robin Williams empezó en Lucerna hace más de 40 años y escribe estos días unas páginas que su protagonista resume orgulloso: "Estoy muy contento. La distancia que me da la función que tengo ahora da una perspectiva más últil. Si estuviera trabajando con España como lo hacía con Inglaterra quizá no aportaría lo mismo. Aporto mi punto de vista y mi experiencia, hago visitas esporádicas y acompaño al equipo en algunas ocasiones. Y es algo que me da mucho placer". Y es recíproco. Daniel Rodríguez lo corrobora: "Robin tiene un bagaje a nivel de resultados internacionales que ya de por sí nos traslada mucha confianza a todo el equipo pero, sobre todo, destacaría la capacidad que tiene a nivel técnico para transmitir sus mensajes Su aportación al equipo está siendo fundamental, tanto entrenadores como deportistas estamos aprendiendo mucho con su aportación. En ningún momento ha puesto encima de la mesa su currículum. Es muy cómodo trabajar con él y muy gratificante". Win to win.

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